de la universidad y yo no fui.
Hoy, cuando venía al trabajo me puse a pensar [en cosas que no debería] y me acordé la primera vez que me besó [una noche como la de hoy] y que luego me dijo: ¿quieres estar conmigo? Ahora que se lo que se, debí decir: ¿no crees que es algo rápido?
Me acuerdo de su abrigo negro, de que quería abrir mi taper y ver el hueso de pollo que dejé de mi almuerzo, de cuando me preguntó ¿te puedo abrazar?
De sus guantes [mitones creo] que me dio esa noche que nos quedamos hablando hasta la madrugada [también cumpleaños de una amiga de la que me escapé para verlo] y que perdí [y que espero jamás encontrar porque sino creo que ahí sí lloraré].
De la chalina que iba a tejer, hasta que me di cuenta que cuando él viajara a España ya haría calor y por tanto no la usaría.
Pero, aunque me acordé de todo eso, no me acordé de la fecha y es que en la semana estaba preocupaba por si me iba a afectar. En todo el día me sentí melancólica, como que algo no cuadraba y justo a eso de las 3 cuando regresaba de almorzar vi que era 18, que era cumple de Edgar y que debí celebrar un aniversario. Entonces colgué una canción en mi facebook y le puse: El mismo cuento que termina mal [18 tenías que ser].
Sin embargo, pese a todo lo que siento, lo bueno y lo malo, no me he sentido tan deprimida como para ponerme a llorar, después de todo, como escribí en aquella carta, yo [te] olvidaré y todo volverá a su cause normal.
He tenido una semana ajetreada, aun ahora lo estoy con mi especial del martes.
Mi nombre ha salido esta semana más que nunca en notas firmadas y abridoras.
Me he entretenido más que nunca con el trabajo y he salido satisfecha con mi labor.
Más tarde he quedado con Regina en ir por una cremolada y he renunciado, nuevamente, a ir al cumple de mi amigo [al que ya no aprecio tanto].
También, sin querer y sin ninguna relación con lo anterior, me acordé nuevamente [es la segunda en la semana] de la vez que regresaba con NN de Barranco luego de tomar un par de jarras de sangría. Todo porque le pregunté a mi diablito [encarnado por Regina] ya que no tengo angelito, si debía o no besar a ese chico que de lo más tranquilito había exigido que yo tomara la iniciativa.
Bueno, el taxista habrá de recordar a esa pareja que empezó a besarse desde el Estadio Nacional y no paró hasta su destino final en mi casa, con previa parada en la casa de él, porque [estoy segura] nos veía por el retrovisor. Y sí, besas bien [¿mejoró el ego mi NN?].
Y parte de mi buen humor del día se debe al Tri con la canción que están escuchando justo ahora.
[EL TRI]
Compartimos el mismo cielo.. Compartimos el mismo anhelo..
Compartimos el mismo tiempo y el mismo lugar..
fuimos parte de la misma historia, ibamos en la misma prepa
yo siempre fui una lacra y tú eras del cuadro de honor..
Las piedras rodando se encuentran..
y tu y yo algún día nos habremos de encontrar
Mientras tanto cuídate.. Y que te bendiga Dios!
No hagas nada malo que no hiciera yo..
Encendimos el mismo fuego.. competimos en el mismo juego..
compartimos el mismo amor y el mismo dolor..
La vida nos jugó una broma y el destino trazó el camino,
para que cada quien se fuera con su cada cual..
Las piedras rodando se encuentran..
y tú y yo algún día nos habremos de encontrar
mientras tanto cuídate.. !


